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viernes, 24 de septiembre de 2010

SERVICIOS MINIMOS



 
Son las  6:30 de la mañana y PRIDE de U2 suena a toda pastilla en mi teléfono, mi puño cerrado golpea en la mesita de noche buscando sin demasiado éxito el teléfono para callar el despertador de un puñetazo, mucho más certero es el puño de mi mujer que me golpea en el riñón izquierdo y me hace saltar de la cama, ya sin un ápice de sueño totalmente despejado por el dolor (y apago el despertador)
Camino despacio por el pasillo a tientas, llego a la cocina, preparo un café y enciendo el portátil para leer las noticias mientras desayuno como cada mañana, ya “empiezo a ser persona”
A las 7 y algo me voy a la ducha con la certeza de que el mundo entero se cae a pedazos, pero con la lección bien aprendida de que si a mí no me pilla debajo me puedo considerar afortunado.
Ducha rápida y la termino con agua fría que me espabila del todo y me pone a tono, me lavo los dientes, me peino con un poco de gomina y me perfumo, escribo una nota a mi amorcito y se la dejo en la mesita de noche con un beso, ella se gira y me besa lanzándome un gruñidito y me regala mi momento mágico del día, en la nota paso por alto el incidente de su puño, mi riñón  y el despertador, doy por hecho que no era consciente de sus actos.
Tiro de la puerta y me voy a la cochera, la abro  y allí está mi vespa negra, con sus 25 añitos recién cumplidos, está en lo mejor de la vida ¿o no? Depende del día! Pongo la llave en el contacto, tiro del aire y la vuelco un poco sobre mi  muslo para que cargue el carburador y ZAS!!  Primera patada y nada, ni el intento de arrancar, ZAS!! Segundo intento y el segundo igual que el primero, ZAS, ZAS, ZAS, ya van cinco y yo empiezo a sudar y este cacharro que no arranca, ZAS, ZAS, ZAS, ZAS, nueve intentos, yo sudando a chorros y el cacharro este que no hay forma, se me enciende la bombillita de las ideas, la empujo con mil fatigas a lo alto de la rampa de la cochera, la dejo caer meto segunda ya con la camisa empapada y la gomina del pelo como un calducho blanquecino que recorre mi frente y mi cuello y nada que tampoco arranca, así que hecho una mierda y oliendo a oso me rindo, la guardo, y saco el coche.
Al final resulta que la vespa hoy está de huelga y sin servicios mínimos y tampoco es que me suponga un trastorno bestial, nada que no se pueda arreglar con un poco de paciencia y sentido del humor, tendré que mirar a ver si entre las reivindicaciones de la vespa está una bujía nueva y sea ese el origen de este conflicto que yo como parte implicada tendré que solventar.

4 comentarios:

Nómada planetario dijo...

A veces se ponen un poco tontas las vespas, cuidado con arrancarlas a la racha cuesta abajo, porque si fallan los frenos no son los de la burra de Jorge Lorenzo.
Saludos.

leamsi dijo...

jejeje es el que tiene uno que pagar por disfrutar conduciendo cacharros viejos, algunos días se ponen en huelga sin servicios mínimos

norah dijo...

Jajaja, que bueno! Mi padre tuvo una vespa que nos llevaba a los cuatro miembros de la familia, son unos útiles compañeros de vida desde luego. No te enfades con ella, aunque 25 años te parezca lo mejor de la vida... en edad vespil corresponde a muchos más. Un beso

La sonrisa de Hiperión dijo...

Ofú, tenía un tio mo con una vesat, y esos paseos que me daba de niño son imborrables.

Saludos y un abrazo.