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pasan por aquí con asiduidad

sábado, 19 de febrero de 2011

mercadillos, tapas, cañas y elucubraciones

Dice adiós el temporal y se abren las nubes en el cielo, dejando paso a un sol de invierno que lucha ya por ser primaveral "febrerillo el loco, que lo mismo nos dora la piel, que nos congela el moco".


El pueblo va poco a poco cambiando de ritmo, el sol y la temperatura agradable invitan al paseo y la gente, sale a la busqueda incansable de la ganga entre los gritos de los puestos del mercadillo, removiendo montañas de ropa y escuchando el soniquete de los tenderos:"MARIIIIIIIIA, DOS BRAGAS DOSS´LEUROS, 6 BRAGAS, POR CINCO´LEUROS","VAAMOS MARIIIA, MIRA QUE GENERO" y tú allí buscando, casi enterrado en bragas sin quitarte las gafas de sol y soportando estóicamente los pisotones de la señora de al lado, que ¡como agarre otras bragas más del montón se va a llevar una para cada día del año! y en ese momento piensas: ¿será que no tiene lavadora?¿será coleccionista? Asi que decides batirte en retirada y te vas a otro puesto a ver calcetines que curiosamente tiene la misma estratégia de marketing, 2 por 2€ y 6 por 5€ y lo más curioso de todo, en este puesto resuelves dos de tus dudas existenciales más profundas y que se habían generado en el puesto anterior, la "tiparraca" de los pisotones y a estas alturas del día también la podíamos definir como la del olor insoportable a sudor, es casi seguro que tiene lavadora, pero la usa poco, porque un crío mal encarado y de unos siete u ocho años la espera fuera del bullicio de los puestos sentado en un tambor de detergente para lavadora, de la marca bosque verde, que dudo yo, que solo lo hayan comprado, para hacer las veces de silla portátil con la que sobrellevar mejor las interminables esperas entre batalla y batalla de la "mamma" en busca de la ganga, la "señora" está denuevo estratégicamente situada sobre el empeine de mi pié derecho, que no creo que pueda continuar soportando los por lo menos 110 kilos del personaje por más tiempo, en el fragor de la lucha por conseguir unos de los últimos paquetes de tres calcetines de hilo de colores surtidos que no estaban enterrados en la montaña de material textil, primero me zarandea, para luego pasar a la lucha química propiamente dicha, me tiene inmovilizado entre el filo de la mesa y listón que sujeta la estructura del toldo del puesto, es entonces cuando sabiendose ya vencedora alza su brazo y coloca su axila en mi cara,con la escusa de alcanzar unos calcetines rojos, en esas estaba, debatiendome entre la vida y la muerte, cuando como un angel aparece mi esposa y de un tirón del brazo me salva de tan esperéntico final. En ese peliagudo momento me dí cuenta que había resuelto la segunda duda existencial de la mañana, "la tiparraca" no es coleccionista de bragas y calcetines, es simple y llanamente "porculera", te empuja, te pisa, escupe cuando habla y si puede te asfixia, pero al final ni compra, ni deja comprar.
Poco a poco voy recuperando el resuello, acercandome repetidamente al cuello de mi esposa, para ir olfateando su perfume hasta que mis pituitarias vuelven a funcionar con normalidad.
El trajín de la busqueda de gangas, la batalla olfativa y una cojera más que evidente de mi pié derecho, son el balance negativo de la mañana de sábado, pero despiertan la sed y a medio camino del mercadillo descubro que mis tripas me están hablando pidiendo a voces unas cañas y unas tapitas, para entonar el cuerpo, porque es sabado, hace buen tiempo y porque después de una semana de trabajo hasta las cejas no se me ocurre otra manera mejor de pasar página y comenzar la desconexión del fin de semana, así que planteo una retirada oficial del campo de batalla, que mi mujer acepta no de muy buen grado, por lo que al final yo decido batirme en retirada y ella continua en una campaña de busqueda de gangas más encarnizada aún, por suerte tiene refuerzos, han venido sus hermanas, me despido deseandole suerte y huyo arrastrando mi cojera hacia territorios menos hostiles.


La primera caña cae casi sin paladear, todo sea por sacar el regusto amargo que aún me queda en la boca, por la batalla, la segunda caña en la calle, por supuesto, sobre un barril que hace las veces de mesa y se me vuelve a plantear una nueva lucha interna, la que padezco por controlar mis ansias de fumar (aunque hay veces que caigo)
Através de mis gafas de sol sigo el vuelo y las paradas de un gorrión con su pecho negro, tratando de cortejar a una hembra, que la verdad sea dicha le hace poco o ningún caso, y en esas estoy yo con mi caña en la mano, pensando en lo rápido que pasa el tiempo, hace cuatro días que hemos estrenado el año y ya estamos pensando en "Don Carnal" ... mientras muevo los dedos del pié derecho dentro del zapato comprobando que no habia ninguno roto,a lo lejos veo aparecer a Roci con algunas bolsas y agitando el brazo para saludarme, después de todo, este es un buen sitio para vivir.

NOTA: las fotos son de google.

viernes, 11 de febrero de 2011

MIERDA HASTA EN LAS OREJAS

Hoy en el desayuno me vuelvo a encontrar con una noticia de esas que te cierran el estómago hasta el punto de no dejarte tragar ni una gota más de café, la escribe Rocío Ruz para ABC-Sevilla y yo me voy a limitar a pegarla aquí para que la leamos todos y si se abre debate mejor, como anticipo diré que no me extraña que con historias de este tipo la clase sindical de este pais esté como está, me da más pena que verguenza que ocurran estas cosas, porque al final la gente nos mete a todos en el mismo saco. Solo me queda el consuelo de que aunque es en mi provincia no es mi sindicato.


ROCÍO RUZ
ABC-SEVILLA


La esposa del dirigente de UGT de Jaén y «conseguidor» en los ERE acudió ayer a la Policía como detenida

Juan Lanzas llega a los juzgados de Sevilla el pasado septiembre para declarar por el ERE de Mercasevilla

Patrocinio Sierra García, esposa del dirigente de UGT de Jaén Juan Lanzas —que actuara como «conseguidor» de diversos ERE, especialmente en el de Mercasevilla—, compareció ayer ante la Policía Judicial en Sevilla en calidad de detenida por su relación con la presunta trama de cobro irregular de ERE gestionados por la Consejería de Empleo de la Junta. La detenida se acogió a su derecho de no declarar y retornó a su domicilio en Jaén, según fuentes del caso.

El matrimonio Lanzas aparece entre los beneficiarios del ERE de la firma malagueña Hitemasa —antigua Intelhorce—, a pesar de que nunca han trabajado en esta empresa. Según documentos a los que ha tenido acceso ABC, en la relación de beneficiarios de Hitemasa figura Juan Lanzas como receptor de 29,6 millones de pesetas —177.000 euros—, mientras que a su mujer se le asignan otros 29,5 millones de pesetas. En total, casi 60 millones de pesetas.

Por otra parte, la esposa de Lanzas es hermana de Ismael Sierra García, director de la empresa Maginae Solutions, que intermedió en el ERE de Mercasevilla de 2003, cobrando 63.800 euros por un informe que no aparece en la documentación oficial de la empresa municipal sevillana.

Más beneficiarios

Pero el matrimonio Lanzas no es el único beneficiario del ERE de Hitemasa que no guarda relación laboral alguna con la empresa. En el listado de dicho acuerdo figura también María José Martínez Elvira, esposa de Luis García de los Reyes, alto cargo de UGT y prejubilado a su vez de la empresa jiennense Cárnicas Molina. García de los reyes es amigo personal de Juan Lanzas y compañero en UGT de Jaén. Precisamente, su cargo actual es secretario de administración y organización de la Federación de Trabajadores Agroalimentarios (FTA-UGT), integrada por las federaciones de la Tierra y la de Alimentos, Bebidas y Tabaco, la cual fue dirigida en su día por el propio Juan Lanzas.

Según la relación del ERE de Hitemasa, a Martínez Elvira se le consignaron 18,1 millones de pesetas —109.000 euros—. Este periódico contactó ayer con María José Martínez Elvira, quien atribuyó a «un error» su inclusión en la relación del ERE de Hitemasa y se limitó a señalar que ya había aclarado esta circunstancia «donde corresponde», sin especificar si se refería a instancias policiales o judiciales.

Candidata del PSOE

Martínez Elvira, de 42 años, continúa trabajando en UGT de Jaén, concretamente en la organización de elecciones sindicales, y ha sido y una activa militante del PSOE. De hecho, concurrió en el octavo lugar de las listas socialistas a las elecciones municipales de 1999 en el municipio jienense de Torredonjimeno.

Junto al sindicalista Juan Lanzas, su mujer y la esposa de su amigo y compañero en UGT, en el listado de los beneficiados por el ERE aparece también —como ya adelantó ABC la pasada semana— el ex gobernador civil en Cádiz César Braña, ya fallecido. Braña fue director general de la empresa jiennense Cárnicas Molina, donde conoció a Juan Lanzas y el resto de integrantes de este grupo directivo de UGT en Jaén. Según el listado, Braña recibió 22,6 millones de pesetas —136.000 euros—. Asimismo, aparece otra persona, con apellidos Ruiz Pérez y presuntamente vinculado también con UGT, al que se le asigna 18,1 millones de pesetas —109.000 eros—. En total, estos cinco presumibles «intrusos» recibieron 118.111.989 pesetas —709.855 euros— de los fondos que la Consejería de Empleo destinó al ERE de la empresa textil Hitemasa, en el que también figuran 213 trabajadores que sí tenían relación laboral con la empresa.
Recio «ni teme ni deja de temer» por los ex consejeros
El consejero de Empleo, Manuel Recio, aseguró ayer que ni teme ni deja de temer que los anteriores consejeros de este departamento «salgan salpicados» por las presuntas irregularidades en los ERE y anunció que la Junta reclamará judicialmente el dinero «indebidamente utilizado». Preguntado por si temía que sus antecesores en el cargo puedan verse salpicados por este caso, Recio se limitó a señalar: «Yo ya les digo que ni temo ni dejo de temer. Mi función aquí para lo que nos eligen los andaluces es para gobernar a todas las personas por igual. Supongo que lo han hecho lo mejor que estaba en sus manos». Respecto a la posibilidad de que en los 37 nuevos casos detectados pueda haber algunos nombres falsos, tal y como ha barajado el presidente andaluz, José Antonio Griñán, el consejero ha afirmado que no descarta ninguna posibilidad, si bien añadió que «por el momento no hemos encontrado ningún nombre falso». Recio insistió, no obstante, en que el objetivo de la Junta, además de colaborar con la justicia y esclarecer las irregularidades, es recuperar para los andaluces cualquier dinero que haya sido «indebidamente utilizado», con lo que «perseguirá» judicialmente el resarcimiento económico. Entre los años 2005 a 2007 la Intervención General de la Junta, dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda, cuyo titular era en esos años José Antonio Griñán, envió varios informes contrarios al trámite que se estaba utilizando para conceder las ayudas, un extremo del que Recio comentó que «a veces hay discrepancias». «En ocasiones por la agilidad de las subvenciones se adoptan criterios que generan debates internos, lo que no significa ilegalidad», apostilló Recio, quien recalcó asimismo que el control «existía y siempre ha existido». La cuestión es, a su juicio, que «si hay personas que se saltan los controles, hay que perseguirlas y ponerlas en manos de la justicia caiga quien caiga». El consejero de Empleo abogó por dejar trabajar a los juzgados para aclarar el caso.

sábado, 5 de febrero de 2011

canciones del pasado

Ayer me puse a recordar, mis tardes de crio, colegio de 3 a 6, salir corriendo, cruzar dos calles y llegar a la perfumería donde trabajaba mi madre, dejar la maleta, porque antes era una maleta y no tenía ruedas ni nada por el estilo y allí en la perfumería sonaba bajito una emisora de radio, que no alcanzo a recordar su nombre en este momento, pero de la que si recuerdo que en muchas ocasiones ponía una canción que yo a mis siete u ocho añitos, dejé indefectiblemente ligada a el trabajo de mi madre de dependienta en la perfumería, la canción era "sultans of swing" de Dire straits. Dos besos a la mamá y me cruzaba al bar de Marcos, justo en la cera de enfrente para que me preparase un bocadillo (lo del bocata llegó años más tarde) eran de lo que tocaba, yo no elegía, eso sí, todavía hoy 30 años después se me cae la baba al recordar el de caballa con tomate,

ni que decir tiene que el tomate era natural, por aquel entonces el mundo era un lugar enorme y el kétchup supongo yo que existiría, pero a un pueblo de la Andalucía interior como el mío, no había llegado y tardaría en hacerlo aún. Con el bocadillo en la mano, volvía de nuevo al colegio, no eran más de las 6 y 20, era entonces cuando nos poníamos a jugar al futbol, a baloncesto, a balonmano, a voleibol, hasta que, el pobre José María, un fraile, pelirrojo, de grandes cejas, muy delgado y con vocecilla de pito, bramaba, o al menos lo intentaba,¡¡niños a casa que voy a cerrar!! y claro, nosotros ni caso, hasta que apagaba las luces de los patios y entonces ya todos a correr para casa, ahora recuerdo con nostalgia lo "buena gente" que era ese fraile.

También me vienen a la memoria otro tipo de tardes, con mucha lluvia, con demasiada lluvia para poder estar jugando a nada en la calle, ese tipo de tardes las recuerdo con mi prima Belén jugando en la cochera de mi abuelo Bernardino, mientras nos comíamos los bocadillos de pan, aceite y azúcar que nos daba la abuela María.

La casa de mis abuelos tenía dos plantas, con dos viviendas completamente independientes y una gran cochera, en la vivienda de la planta baja vivía mi bisabuela Pura y su hija Lola, soltera que tenía una pequeña minusvalía en una pierna, como consecuencia de la poliomelitis, para todos era la tita Lola, en la planta de arriba vivían mis abuelos, la cochera era compartida a las dos viviendas y allí estaba la caldera para la calefacción y demás cacharros. De aquellas tardes tengo también una banda sonora, el abuelo Nino, sentado en una silla baja con el culo de anea, al lado de la caldera, con tres rollos de alambre de diferentes grosores a sus pies, unos alicates y un molde de madera por donde pasaba uno de los alambres para darle la forma deseada, un radiocasete y cintas de Juan Moreno Maya "El pele", Antonio Mairena, Juan el de la vara, El chocolate, Gabriel Moreno, infinidad de cintas de fandangos, de cante de las minas, que siempre sonaban de fondo, mientras mi abuelo, con su pelo completamente blanco peinado hacia atrás, con sus gafas grandes de pasta marrón apoyadas en mitad de la nariz y sus habilidosas manos arrugadas ya por la edad, hacía trampas para pajarillos, para esos mismos pajarillos que nos gustaban tanto fritos con ajillos, en los tiempos en que eso no era cosa de furtivos. Cada cierto tiempo el abuelo sin levantar siquiera la vista nos decía "niños, no os acerquéis que os puede saltar en un ojo y os vais a hacer dañooooo, y para que quiero yo más!!! y Belén y yo nos reíamos observándolo absorto en sus creaciones, definitivamente eran otros tiempos, ni mejores, ni peores, solo otros tiempos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

La responsabilidad de los sindicatos...

La responsabilidad de los sindicatos es el título de un interesantísimo artículo de opinión de Enrique Tordesillas para Nueva Tribuna, que me ha parecido tan diferente al ruido que rodea siempre a estos temas, que he querido compartir con todos vosotros, disfrutadlo o sufridlo, pero hacedlo intensamente. Espero vuestros comentarios.


ENRIQUE TORDESILLAS

* Enrique Tordesillas
Última actualización 01/02/2011@17:38:17 GMT+1
Los sindicatos han demostrado su responsabilidad, pero no menos responsables fueron al convocar la HG del 29-S. Porque el compromiso sindical no está con las políticas liberales que hace Zapatero, sino con evitar (o minimizar) los daños que esas políticas pueden provocar en los trabajadores

nuevatribuna.es | 01.02.2011

Estos días se está hablando mucho de la responsabilidad que han demostrado los sindicatos al haber llegado a un acuerdo con Gobierno y empresarios. Creo que es verdad, que los sindicatos han demostrado su responsabilidad, pero no menos responsables fueron al convocar la HG del 29-S. Porque el compromiso sindical no está con las políticas liberales que hace Zapatero, sino con evitar (o minimizar) los daños que esas políticas pueden provocar en los trabajadores, fundamentalmente en aquellos sectores más desprotegidos. Es así, y solo así, como se debe interpretar la firma sindical.

Después de la reforma laboral, ante la reforma de las pensiones CCOO y UGT tenían dos posibilidades: seguir con las movilizaciones o plantearse un pacto global que limitase los efectos negativos de las múltiples reformas emprendidas por el Gobierno. Probablemente, durante el mes de diciembre han estado valorando la coyuntura política, la posición de los diferentes grupos parlamentarios, los posibles aliados, la posibilidad de cambiar la correlación de fuerzas con movilizaciones… y al final han optado por explorar la vía del acuerdo.

El acuerdo me parece aceptable, más teniendo en cuanta las expectativas de hace dos meses. Modifica decisiones tomadas por el Gobierno (elimina como causa de despido objetivo la previsión de mal resultado económico, incrementa la prestación a los parados que han acabado con el subsidio) y evita las propuestas más regresivas en materia de negociación colectiva. En cuanto a las pensiones, es cierto que se queda lejos de los objetivos sindicales pero consigue mayor flexibilidad, cotización para los trabajadores en prácticas y becarios, cotización para madres o padres por cuidado de hijos, coeficiente de reducción para trabajos penosos o peligrosos con cotización extra de las empresas, integración de regímenes especiales, mejora en la pensión de viudedad… y la posibilidad de seguir jubilándose a los 65 años para el 50% de los actuales trabajadores con más años de trabajo a sus espaldas.

Parados, mujeres, jóvenes, trabajos peligrosos, colectivos discriminados por el sistema… Para ser los sindicatos unos grupos de vividores que van a lo suyo, “unas gestorías de sus propias estructuras internas” como consideran algunos, no está nada mal.

En todo este proceso también hay elementos preocupantes. La crisis, lejos de propiciar una reforma del sistema capitalista ha reforzado los elementos más agresivos de éste y debilitado los derechos de los trabajadores, bascula considerablemente la correlación de fuerzas a favor del capital. Las reformas promovidas por Zapatero no son las que necesitan el mercado de trabajo, la negociación colectiva o el sistema de pensiones, con lo que además de ser lesivas para los trabajadores pueden ser un obstáculo para alcanzar los objetivos que dicen pretender. El ejemplo de la reforma laboral (más paro y más precariedad) es evidente.

El debate en torno a las reformas en general, pero especialmente en relación a las pensiones ha estado trufado de razonamientos simplistas, de medias verdades cuando no evidentes mentiras (que es un problema demográfico, cuando si se crease empleo los inmigrantes paliarían este déficit; no ligar la pensiones con el sistema de protección social y, por lo tanto también con la riqueza que se genera en el país, no solo con los años que vives o trabajas; dar a entender que el porcentaje de pensionistas sobre la población aumentará indefinidamente, mientras que la tendencia después de 2050 es a decrecer hasta estabilizarse…) que dificulta a la ciudadanía la comprensión de los verdaderos problemas y, por lo tanto, la búsqueda de soluciones ajustadas.

Ahora CCOO y UGT están ante otra disyuntiva, pueden sacar pecho, hacer de la necesidad virtud, cambiar la línea argumental y pretender que el acuerdo es un gran éxito o explicar las razones del mismo y cuáles son sus limitaciones. Si la opción es la segunda (otra muestra de responsabilidad) ganarán credibilidad y prepararán ideológicamente a los trabajadores ante los nuevos retos, si no, la incomprensión, el sentimiento de frustración se extenderá entre los colectivos que ven empeorar sus expectativas de jubilación.

Enrique Tordesillas | Colaborador de El Periódico de Aragón y Radio Zaragoza y miembro del Observatorio de la Fundación 1º de Mayo "Sindicalismo y cambio en el mundo del trabajo".