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martes, 11 de enero de 2011

...no puedo evitar es añorarla cuando la pierdo...

Soy un pueblerino, lo reconozco, y lo que es mejor, me siento orgullosísimo de serlo.

Después de la vorágine navideña en la que el pueblo en el que vivo parece y digo "solo parece" triplicar su población, poco a poco las aguas van volviendo a su cauce y como dice un refrán de por aquí, cada mochuelo a su olivo.
Las luces de navidad ya se van apagando, y salvando el inconveniente de unas rebajas, que supongo que estarán pensadas para economías menos maltrechas que la mía, la rutina, esa que tanto abriga y me cobija, va tomando posiciones de una manera que roza en lo escandaloso, de pronto, me sorprendo a mi mismo canturreando en la ducha a las 6:50 de la mañana, voy al curro con ilusión y alegría,esto no debe durar mucho ¡¿quizás tenga azúcar en sangre del atracón de mazapanes!? . De repente al salir del trabajo, me gusta de nuevo ir a pasear por sus calles, viendo caras de personas que en un  elevadísimo porcentaje conozco, a las que saludo y lo que es mejor aún, me contestan. Coger el coche ya no supone un suplicio equiparable a recorrer la Gran Vía de Madrid de cabo a rabo en hora punta. En los supermercados vuelve a haber carritos libres, con su cadenita y todo y lo que es más importante, hacer cola para pagar en el super, no supone perder casi toda una mañana.

Soy de pueblo, es algo que no puedo evitar, no defiendo que esta sea  la mejor forma de vida, ahora bien, lo que no puedo evitar es añorarla cuando la pierdo aunque solo sea por unos días.

34 comentarios:

Estrella Altair dijo...

Me encanta ser de pueblo... lo admito..y entiendo lo que sientes..

pero no sé.. será por haber vivido fuera tanto tiempo,necesito de todo pueblo y ciudad....

ambas...

aunque esa paz que cuentas es muy gustosa...y volver a estar feliz por trabajar es algo que comparto contigo y que mi tambien me gusta... disfruto con mi trabajito..

Un beso.

No creo que seas nada raro.

Agustín Ostos Robina dijo...

¡Pero bueno leamsi! Otra cosa que compartimos, camarada. Yo hago propaganda de mi pueblo extremeño "Llerena" por Madrid, y lo llevo con orgullo. Muchas veces he dicho que aprecio más las cosas sencillas precisamente por ser de pueblo y, además, no haber sucumbido a la frecuente deshumanización que acaece en las grandes ciudades, cosa que, infaustamente, comprueblo miles de veces en la capital.

Mi otro pueblo, del que no podría desapegarme aunque quisiera, seguro que lo conoces más. Abrazo en Segura y las Villas, mi adorada Cazorla (mi familia tiene raíces ahí).

Un saludo

Personaje de una historia... dijo...

Yo no soy de pueblo, pero me encantaría serlo. Ya que por un tiempo vivi en una granja, y pasaba mucho tiempo en las orillas y me adentraba mas y mas a ese mundo tan distinto y a la vez tan paralelo.
Que bien que estés orgulloso de lo que eres, yo también mi amigo.
Un saludo y mucha suerte...

luismi dijo...

Ser de pueblo es un orgullo y no me importa en absoluto reconocerlo. Mientras no nos cambie la ciudad, siempre añoraremos esos rincones de nuestra vida.

Un abrazo

Arantza G. dijo...

La tranquilidad se valora vivas donde vivas.
A mí personalmente me agobia tanta gente y estos días pasados, eso es lo que tienen; que perece que se les dispara un dispositivo para que salgan todos a la calle, cuando el resto del año son solo eremitas de su aburrimiento.
Que a mí me viene de perlas, claro está, pero que me demuestran que no hay término medio.
Buen día y besos

Curiyú dijo...

Me pasa lo mismo. Pero vengo pensando últimamente, en que me gustaría vivir en todas las ciudades y pueblos del mundo, uno por día, hasta morir.
Unn abrazo.

FBlack dijo...

el terruño tira mucho siempre...

Elena Lechuga dijo...

¡A disfrutarlo!
Un abrazo

leamsi dijo...

Estrella he de reconocer que aún siendo un "pueblerino militante" tengo momentos de debilidad en los que añoro los días de cañas por la Plaza Mayor, los paseos de compras por Gran Via y los bocatas de calamares, o los sandwiches de Rodilla, jejejeje
salu2

leamsi dijo...

Compañero Agustín, extremeño de nacimiento, jienense de raíz, para más inri de Cazorla, ahora voy disipando muchas dudas, jajajaja ¿será que al final vamos a ser como las patatas? que unas son mejores que otras según el terreno del que salgan, jjajajajaajaa
un abrazo, amigo

leamsi dijo...

Personaje, quizás lo importante no sea tanto que seamos de uno u otro sitio, sino que seamos de ser felices donde nos encontremos.
salu2

leamsi dijo...

Luismi , amigo mio, ser pueblerino es un actitud frente a la vida, seguro que no pueden arrancarte nunca los origenes.
un abrazo

leamsi dijo...

Arantza, creo sinceramente que lo has clavado, lo que de verdad añoro, no es el lugar en sí, sino que la tranquilidad y la rutina vuelvan a ocupar los espacios que la navidad y las rebajas les han usurpado, jejejje
un abrazo

leamsi dijo...

Curiyú, bonito plan,¿me puedo apuntar?, jjjjjjaJAAAAAJAJjaja
salu2

leamsi dijo...

Carlos!!! si es que la tierra es la tierra, podemos dar mil vueltas al mundo pero siempre terminamos diciendo que somos de un sitio!!
salu2

leamsi dijo...

Elena!
lo intento cada día.
un abrazo

txoly dijo...

alguna vez he de reconocer que he pensado en como sería vivir en Madrid o en alguna otra gran ciudad y cuando he tenido ocasión de viajar a otras ciudades, tengo que admitir que sí, que es cierto, que he echado de menos la tranquilidad de mi pueblo, sin estrés y esa magia que tiene pasear por las calles de mi pueblo, la verdad es que cada vez me cuesta mas viajar porque me considero como tú cariño, pueblerina.
un besazo

leamsi dijo...

¿Sabes qué? canija, contigo se puede vivir bien hasta debajo de un puente
tqm guapa!!!
un besazo, o dos jejeje

Steppenwolf dijo...

Cuando cojo el coche durante algunos dias de vacaciones, sin rumbo muy definido, busco poblaciones pequeñas, pueblos con su iglesia y su ayuntamiento para comprobar que la gente está viva y anda despacio todavía. Laas ciudades grandes son un deposito de Zombis y una carcel de asfalto.

Saludos Ismael.

leamsi dijo...

jajajaja!!!! muy buena radiografía de las ciudades, Steppenwolf, muy buena radiografía.
SAlu2

norah dijo...

Al poblacho no tanto, pero a la rutina la echaba de menos yo tambien. Aunque no comparto tu incondicional amor por el pueblo, reconozco que -después de vivir en otras ciudades- cuando he vuelto me he encontrado disfrutando de mil pequeñas cosas que condicionan la vida, desde el aparcamiento, hasta el ruido pasando por la escasez de sonrisas matutinas en las urbanitas bocas...en fin sus cosas buenas tiene...
Besos

leamsi dijo...

norah!!
me gusta el rollo pueblerino, pero tambien reconozco que no todo es de color de rosa en el pueblo
Pero la rutina, esa si que acompaña.

3 besos y tu repartes

María dijo...

La calidad de vida en los pueblos es brutal, todo va mucho más lento, la gente se conoce, todo está cerca, el pan... mmmmmmmmmmm y millones de cosas más. La balanza pesa aunque reconozco que añoro algunas veces ese punto que encuentro en las ciudades. Los primeros minutos cuando vuelvo a Madrid son muy duros, incluso me mareo jajaja, la gente corre, nadie se conoce, todo va muy rápido, es un contraste único, de vez en cuando viene bien para valorar ciertas cosas.
Supongo que yo ya soy de pueblo o quizá siempre lo fui.
Besos

leamsi dijo...

María, las ciudades tienen un encanto que yo personalmente tendría que buscar muy al fondo, debajo de una durísima capa de deshumanización y hostilidad.
Ahora bien ayer por la tarde tuve una de esas tertulias en las que te desarman con argumentos tan solidos que son casi imposibles de rebatir. Mi compañero Jesús, me hizo razonar acerca de las limmitaciones de oferta cultural de los pueblos, entre otras muchas cosas...
En fin como siempre un lío, pero la tranquilidad es la tranquilidad y eso no me lo quita nadie
salu2

Rob K dijo...

Siempre he vivido en ciudades grandes, y soy oriundo de una gigantesca y alienante (Buenos Aires). Celebro eso de ir al "curro" feliz y contento, ojalá te dure siempre.

Abrazo.

Alice se perdió dijo...

Envidio una forma de vida como la tuya... ¡Madrid, mata!

Un beso,

leamsi dijo...

Amigo Rob, supongo que habrá urbanitas a los que se les caiga el mundo encima en un pueblo... a mí se me cae el mundo encina en una gran ciudad
salu2

leamsi dijo...

Bienvenida Alice!! esepro seguir viendote más por aquí!!
La verdad no puedo quejarme de mi vida, ni en este momento, ni en este lugar!!
salu2

yolanda dijo...

Hola!!!!yo no soy de pueblo pero sí me gusta la forma de vida. Mis padres sí son de un pueblo de Córdoba y mi abuelo era de un pueblo extremeño y mi infancia la pasé en una aldeita-poblado de Córdoba, que en realidad se creó para los trabajadores y familiares de la central térmica de Córdoba. Tengo que reconocer que necesito ir algunas veces al año, a pesar de qeu está semiabandonado y también voy al pueblo de mis padres y se está muy bien.
Un saludo!!!
yolanda

leamsi dijo...

Yolanda, al final las raices siempre nos llaman.
un abrazo

neko dijo...

Digamos lo que digamos, al final necesitamos de una rutina. A mi me pasa igual.

leamsi dijo...

neko, si abriga y acompaña, verdad?¿?¿?
Me alegro de que hayas caído por estas letras, yo prometo pasarme por las tuyas en cuanto tenga ocasión, sientete como en casa, registra lo que quieras ok?¿?
nos leemos
salu2

OZNA-OZNA dijo...

esta asturiana tambien se siente orgullosa y encantada de ser de pueblo, sin esperar ser molestia me quedo de tu seguidora, un besin muy grande y feliz día de domingo.

Manuel Maria Torres Rojas dijo...

"...cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor..."