Páginas vistas en total

pasan por aquí con asiduidad

martes, 7 de diciembre de 2010

Puente!!! uff!!

Hacer balance, hacer balance es algo que nunca se me dio bien, no es que no se me diera bien del todo ni mal del todo, es simple y llanamente  algo que nunca me paré a hacer en mi vida, tampoco me preguntéis porqué, no sabría responder. Pero hoy voy a tratar de hacer balance de un puente de lo más extraño.

 Como es un ejercicio al que no estoy acostumbrado tengo miedo a perderme por el camino, pero bueno intentaré ser escueto no divagar en demasía.

La semana anterior al puente, hubo grandes preparativos, pues había tres acontecimientos importantes que celebrar para mi familia a lo largo y ancho de este inmenso puente.

El primer acontecimiento era la celebración de una Nochevieja anticipada para dar una sorpresa a mi cuñado, un oficial de la OTAN que sale de casa hacia una larguísima misión en el Líbano el próximo día nueve de diciembre y que claro está, pasará la navidad lejos de la familia, montamos en casa de unos amigos un fiestón de esos de consumismo extremo típicamente navideño, marisco a montones, vino de todos los colores, licores varios y combinados de importación a "tutiplén", muchas risas con la sorpresa inicial del homenajeado, algunas lágrimas por las sentidas palabras de un hijo de esos de los 16 añitos de la canción de Dani Martín al despedirse de su padre.

Balance final de esa noche, intoxicación etílica  dos puntos por encima de leve y tres por debajo de severa.
(foto de google)
La historia de mi hermana y mi cuñado es larguísima, son de ese tipo de parejas que llevan toda la vida juntos, desde hace más de veinte años todas las navidades han estado por aquí al menos un día, este año será el primero que no estemos todos y el primero que falte también mi padre, serán una navidades diferentes, difíciles, pero eso es otra historia  y si algún día aprendo a escribir de verdad la contaré. Voy a intentar  centrarme en el puente que me disperso y no soy capaz de hacer balance, que es el objetivo inicial de este post.

Volviendo a lo que nos ocupa, el sábado por la mañana, por aquello de cuadrar calendarios laborales de 223 días anuales tuve que currar o más bien arrastrar una resaca de esas que hacen historia por los pasillos de mi centro de trabajo, terminé la mañana como pude.

Balance de la mañana, dos litros de agua, tres cafés y arcadas variadas.

A mediodía comimos juntos los restos de  la cena y los regamos con más cerveza, la siesta se preveía antológica, pero no, la verdad es que fue corta y en el sofá con el cuello partido, a las cuatro y media la ducha caía por mi nuca tratando de despejarme, a las seis tenía el bautizo de un sobrino que nació solo cuatro días después de la muerte de mi padre, así que me puse el traje, me apreté la corbata y salí a la caza de otra celebración, de nuevo marisco, vinos de todos los colores, carnes, tartas y mi estomago dijo BASTA!!  Terminamos la celebración como pudimos y el domingo todo el día en el baño,  dieta de suero oral y mal cuerpo generalizado, entre tanto noticias en la tele del follón de los controladores y España estrenando el primer estado de alarma en toda la historia de la democracia.

El lunes fue más tranquilo, aunque la tarde también tuvo su historia, tuve que ir a elegir el traje de comunión de mi hija Paula es increíble lo rápido que ha crecido, con mi madre, mi ex suegra y mi ex mujer, todo envuelto en incomoda cordialidad de esa de cartón piedra,  pero lo que de verdad importa es que la cría va a ser una princesita ese día y seguro que lo disfruta, lo demás lo aprenderá con el tiempo si en realidad le interesa.

Mañana día grande en casa de mi suegra, la actual, donde la cordialidad no es de cartón piedra,  hay dos Inmas y se celebra la onomástica por todo lo alto, reserva de mesas en un buen restaurante, risas y regalos, pero eso será mañana y no se puede hacer balance de lo que está por venir, ahora voy a terminar de ver “City of Angels” y a retozar en el sofá, que de todo necesita el hombre, aunque al final acabe llorando como siempre.

11 comentarios:

María dijo...

Solo de leerte estoy agotadita, eso es exprimir un puente y lo demás son tonterías. Mañana yo también tengo celebración, la mamma, Concha, un amor. Nos sentaremos a la mesa, comeremos, beberemos y si los dioses nos acompañan reinará la paz, yo ya les estoy rezando y he puesto 4 velas. Las reuniones familiares siempre me dieron miedito.
Disfruta lo que te queda de puente.
Un beso

norah dijo...

Amigo ¿tú conoces una canción de Martirio que dice "que yo voy al trabajo a reirme y a descansar"? (la he buscado para ponerte el enlace pero no la encuentro), pues así te veo el jueves! Es broma, estoy segura de que tiene su punto...lo recordarás y eso ya le da valor. Un beso

nanuk dijo...

A pesar del palizón que te estás metiendo en el cuerpo, creo que merece la pena... reuniones familiares y exfamiliares, recuerdos que se comentan, risas flojas cuando el alcohol hace su aparición, restaurantes en buena compañía... me ha parecido de lo más aprovechado, me ha encantado. Un besazo para esas ratoncillas¡

leamsi dijo...

Llevas mucha razón María, las celebraciones familiares siempre dan un poco de grima, por aquello de que a las amistades las eliges tú, pero la familia te viene impuesta y no te dejan ticket para cambiarla si no te gusta, aún así superado el panico inicial, suelen estar bien ¿verdad?
salu2

leamsi dijo...

Jajajaa Norah, ¡¡¡que no te imaginas las ganitas que tengo de que llegue el jueves para acomodarme en mi descansada rutina, y eso que últimamente no tengo tiempo ni de leer!! Me regaló Roci la caida de los gigantes y de que veo el tocho sin poder casi tocarlo me da una pena!!
Martirio, jajajaja
un beso o mejor tres y tú repartes ;)

leamsi dijo...

Nanuk, el alcohol, bueno no el alcohol, sino más bien mucho alcohol, ese es el problema de las celebraciones, la efusividad, el ensalzamiento de la amistad, las gotitas de saliva en las gafas cuando te hablan demasiado cerca y con la lengua pastosa, y lo bien que te lo pasas, el problema es cuando te levantas al día siguiente y te quieres morir, jeeejejeje ya empiezo a estar mayor, necesito una tregua
Te digo como a Norah, tres besos y tú repartes ;)

Agustín Ostos Robina dijo...

Pues sí que ha estado movidito el puente. Antes de compartir mi anécdota de turno, es necesario que diga que el final de la entrada ha sido bastante bueno. Una reflexión indirecta, a mi modo de ver, de que por muchas cosas que pasen, al final el resultado es tristemente el mismo. Esa peli del sobri de Coppola se me hizo amena, por cierto.

Pues bien, me fui a Hamburgo y la primera nochecita me tocó pasarla en Mallorca que era donde cogía el segundo vuelo, cancelado. Al día siguiente me metieron a mi y a otros dos en un avión para Hannover, dando la casualidad de que me senté al lado de uno con quien bebí cerveza sin parar... vaya, que ibamos alegretes. Pues resultó que el amigo italiano a cuya casa iba me dijo que no iba a llegar a tiempo al partido del St. Pauli si iba en autobus. De repente, el hombre me dijo que su mujer le iba a recoger en coche y que iban para Hamburgo... ¡y con ellos que me fui! Sí, ya lo sé, una temeridad, ¿pero acaso no es bonito? Jajaja, un saludo leamsi

leamsi dijo...

Agustín, pobrecito, tu has sido uno de los "daños colaterales" de los controladores?¿?¿¿
Pero como bien dices al final las experiencias sean como sean sirven para conocer gente... y ensanchar horizontes.
salu2 amigo
PD: para mi el sobrinito Nicolas es un crack!!!jejejeje algo debe haber sacado del tito!!!jejeje

FBlack dijo...

mmm...una preguntilla, vas a hacer propósito de dejar de fumar en año nuevo? :P
un saludo!

leamsi dijo...

uffff!!!
eso lo tengo en tareas pendientes para 2011 amigo Carlos, jejejeje
salu2

Norah dijo...

Leamsi yo empecé el tochazo hace unos días y es buenísimo, estoy aprendiendo mucho a la vez que hago ejercicio ¡menudos musculos estoy sacando! Un beso y ya lo comentaremos